Es fácil criticar, decir, opinar. Lo complicado es estar en ese lugar, ponerse en los zapatos del otro.
Hay algo que sé a esta altura, nunca lograré saber que es lo que me pasa, y tampoco podré dominar el campo de la tolerancia, hoy hay otro que no domino, el de la coherencia, tengo todas las ideas cruzadas y las palabras también.