FELICES, INCONSCIENTES, SENCILLOS, SIMPLES, LIBRES.
Aunque no haya sido el tópico de hoy, no es raro encontrarme observando los pájaros y el cielo, y su alas, que inician un desconcertado, pero decidido vuelo. Un vuelo hacia la nada, definitivamente lleva a algo, llegan a algo. Están siempre juntos, en bandada, y nunca hay peleas, siempre está presenta ese atmósfera de paz, nadie compite, nadie llora, nadie sufre. Alejados de todo lo malo con lo que nos encontramos cuando ponemos los dos pies sobre la tierra, toda la corrupción, la bronca, el egoísmo.
No hay nada malo allá, en el cielo.